lunes, octubre 25, 2021
spot_img
InicioMineríaSector minero en el corto plazo: Sin certezas no hay inversiones

Sector minero en el corto plazo: Sin certezas no hay inversiones

La incertidumbre política y tributaria desincentiva la inversión en exploración y nuevos proyectos.

El clima de incertidumbre política, económica y tributaria resta atractivo al Perú como destino de inversión minera. Si bien los proyectos en marcha no van a parar, los nuevos proyectos se mantendrán en vilo hasta tener mayor certeza sobre el panorama del sector.  

“Pese a que tenemos una enorme cartera, no hay grandes proyectos en el horizonte. Los únicos grandes son Tía María y Conga. Estamos desaprovechando una coyuntura de precios altos”, advierte Raúl Jacob, CFO de Southern Copper Corporation y presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).

Las minas en operación están concentrando sus esfuerzos en extender la vida útil de sus yacimientos y aumentar su producción, aprovechando los precios altos de los metales. Por ejemplo, Hochschild anunció una inversión de US$4436 millones con el objetivo de ampliar la vida útil de Inmaculada, su proyecto de oro y plata, hasta el año 2041. “Nuestra prioridad es todo lo que esté orientado a incrementar la vida de la mina. El primer pilar de nuestra estrategia es exploración brownfield”, explica Ignacio Bustamante, CEO de Hochschild Mining.

A pesar de que los montos de exploración están en decrecimiento desde el 2012, en los últimos meses se vislumbra una recuperación. Sin embargo, estas inversiones no están enfocadas en exploraciones greenfield, dada la naturaleza riesgosa de la misma, las demoras en los permisos y el clima de incertidumbre. “Las junior están desfinanciadas. Como los permisos [para explorar] pueden tardar hasta dos años, nadie quiere poner dinero hasta conocer bien las nuevas reglas de juego”, explica Miguel Cardozo, CEO de Alturas Minerals, quien agrega que los permisos para llevar a cabo exploraciones brownfield suelen demorar entre seis meses y un año, y existen más facilidades para el financiamiento.

La inversión en infraestructura minera también experimentó un repunte en el 1S21, 48.7% más frente al mismo periodo del 2020. “Así llueva o truene, siempre vamos a ver inversión en minería. Es parte del negocio. El impulso de este año ha sido para ponerse al día con lo que no se hizo en el 2020 por la paralización de actividades y el retraso de los proyectos”, sostiene Víctor Gobitz, CEO de Antamina y presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).

Además, el 26.6% de las inversiones realizadas en el 1T21 corresponde únicamente al proyecto cuprífero Quellaveco. El siguiente proyecto de mayor tamaño en la cartera del Minem es Yanacocha Sulfuros, cuya decisión sobre el financiamiento total del proyecto (US$2100 millones) se postergó al 2S22 debido a “la incertidumbre que representa la pandemia del Covid-19”, comunicó la compañía el 14 de setiembre (ver gráfico Proyectos).

Alta recaudación

La recaudación fiscal del sector minero romperá récords en los próximos años gracias a los altos precios de los metales. Agregar aún más presión fiscal podría llevar al sector al límite. 

A pesar de que el gobierno de Perú Libre busque aplicar nuevas tasas a la actividad minera, las tasas existentes como Impuesto Especial a la Minería (IEM), el Gravamen Especial a la Minería (GEM) y las regalías impulsarán de forma agresiva la recaudación tributaria, dado que estos impuestos se calculan en función a la utilidad operativa y aumentan en función a la rentabilidad de las compañías. Solo en el 1S21 se ha recaudado tanto como en el 2019 y se espera que esta cifra se triplique en el 2022, calcula Gobitz.

La propuesta de aumentar la carga fiscal de las mineras restaría competitividad al Perú como foco de inversiones, coinciden las fuentes consultadas. Sin embargo, el ministro Pedro Francke anunció en el evento Rumbo a Perumin que llevará a cabo la reforma tributaria del sector con asesoría del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para “no afectar la competitividad del sector minero”.

¿Hay esperanza?

La priorización de la construcción del ferrocarril Nodo Minero Sur – Marcona de parte del Ejecutivo daría viabilidad a muchos proyectos de exploración en zonas aledañas y aportaría a la reducción de la conflictividad social en el corredor minero del sur. “Nos parece vital, es un gran ejemplo de cómo acercar la producción de yacimientos que ya están operando, pero al mismo tiempo poner en valor muchos proyectos de oro, cobre y hierro que están esperando esta infraestructura para poder ser viables”, dijo Juan Luis Krüger, CEO de Minsur, en Rumbo a Perumin.

Este proyecto, junto con el del tren Cajamarca – Bayóvar, cobran especial relevancia en un contexto de altas expectativas de resolución de conflictos sociales, producto de las promesas de campaña hechas por el presidente Pedro Castillo, así como las declaraciones realizadas por miembros de su gabinete y su bancada en el Congreso. 

A pesar de que se proyecta que los precios de los principales metales ya han llegado a su pico este año, la demanda internacional se mantendrá dinámica por los paquetes de reactivación post Covid-19 de las economías estadounidense y europeas —intensivos en proyectos de infraestructura—, que sostendrán los precios de los metales, particularmente el precio del cobre. 

Asimismo, nuevas tendencias como la transición a la economía verde impulsarán la demanda del metal rojo. “El principal driver va a ser la electromovilidad. Sin ello, el precio del cobre se estancaría hacia el 2030”, asegura Francisco Acuña, senior consultant de CRU Group. 

De disiparse a tiempo las dudas respecto al sector y eliminarse los factores internos de incertidumbre, el favorable contexto internacional impulsaría las inversiones en exploración e impulsaría nuevos proyectos en cartera.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJAR RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -spot_img

Minería