sábado, octubre 23, 2021
spot_img
InicioMineríaLos proyectos en el 2020

Los proyectos en el 2020

La visión de Buenaventura, Yanacocha y Cerro Verde sobre el desarrollo de los proyectos mineros y su relacionamiento social.

Durante el 2020, seis proyectos mineros, con una inversión conjunta de 3.959 millones de dólares, empezarían trabajos de construcción. De esta manera continuarían los aportes de la industria minera hacia las distintas regiones del país y, así, propiciar el cierre de brechas sociales y el desarrollo de las poblaciones.

Según información proporcionada por el Ministerio de Energía y Minas (Minem), en su Boletín Estadístico Minero, en la cartera de proyectos greenfield previstos para el siguiente año están la Optimización Inmaculada (136 millones de dólares); la ampliación Pachapaqui (117 millones); la integración Coroccohuayco (590 millones); y Yanacocha Sulfuros (2,100 millones).

Por otro lado, en los proyectos brownfield figuran Corani (585 millones de dólares) y San Gabriel (431 millones de dólares). Estas iniciativas forman parte de la cartera de proyectos de construcción de mina 2019, que consta de 48 proyectos ubicados en 17 regiones del país con inversiones que suman 57.772 millones de dólares en total.

De esa cantidad, se proyecta que para el período 2019-2022 las inversiones sumarán 11.754 millones de dólares, lo cual representa el 20.3% del monto global previsto en la actual cartera.

Estas son las cifras divulgadas, y son harto conocidas por el sector minero. Sin embargo, ¿cuántos avances reales tendremos? Año a año el desarrollo de proyectos se ha convertido en una aventura casi imposible de culminar.
Ejecutivos de Buenaventura, Yanacocha y Cerro Verde asistieron a la clausura de los Martes de la Ingeniería Minera 2019, ciclo de conferencias organizado por el Capítulo de Ingeniería de Minas del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú. Ahí, expusieron sus proyectos mineros y experiencias para el 2020.

SAN GABRIEL

El ingeniero Renzo Macher, gerente corporativo de Proyectos de Compañía de Minas Buenaventura, inició se exposición recordando que la minera ha superado a lo largo de los años distintas problemáticas, desde crisis económicas hasta el terrorismo, y ha mostrado una gran adaptabilidad. Para ello cuenta con una completa metodología para el desarrollo de cualquier proyecto.

Hay que recordar que Buenaventura también desarrolla Yumpag, un proyecto de plata diseñado como mina subterránea, cuya producción justificará una ampliación de dimensión de la planta de Uchucchacua. El proyecto de cobre Trapiche, ubicado en Apurímac, finalizaría la factibilidad y la declaración de reservas en el primer trimestre del 2020.
Sobre San Gabriel, ubicado en Moquegua, especificó que es un proyecto de minería subterránea de oro y plata que cuenta con Estudio de Impacto Ambiental (EIA) aprobado desde marzo de 2017. Se estima que produciría en el orden de 100 mil oz/a de oro. Se espera que el proyecto inicie su construcción entre el 2021 y 2022, y comience a operar desde el año 2023.

El ingeniero Macher enfatizó que, después de 16 años, ha entrado en la etapa de factibilidad. San Gabriel ha tenido un largo recorrido lleno de vicisitudes para llegar a este punto. En su momento, Gold Fields intentó explotarla bajo el esquema de tajo abierto, pero no se logró. Buenaventura tomó el control del proyecto y optó por la explotación subterránea. Enfatizó que para llevar un proyecto de exploración hasta producción es necesario un acercamiento multidimensional. Se debe considerar cómo obtener la energía necesaria para las operaciones, así como la provisión de agua, sin olvidar establecer el recorrido de la producción por carreteras para llegar a los puertos para la exportación.

A continuación, Macher apuntó que es vital determinar con claridad la titularidad de las tierras, la relación con las comunidades y la tramitación de los permisos necesarios. Buenaventura cuenta con 50 mil hectáreas de concesiones, y el objetivo es tener, a partir de una operación, un distrito minero.

QUECHAR MAIN
El ingeniero Edwin Colque, gerente de Servicios Técnicos de Yanacocha, explicó la importancia que tiene Quecher Main para el futuro de Yanacocha. La construcción del proyecto de US$2.100 millones en la región Cajamarca partirá en 2020. La futura operación de cobre y oro —que pertenece a Newmont Goldcorp, Buenaventura y Sumitomo— obtuvo la aprobación ambiental en marzo.

El ingeniero Colque resaltó que Quechar Main es el resultado de una política de la empresa establecida para enfrentar con éxito los retos que el desarrollo actual de las circunstancias les ha planteado. El primero es la incertidumbre económica. Resaltó que el precio del oro es muy volátil, lo que imposibilita una predicción confiable. Dado que ese es un factor que no pueden controlar, Yanacocha centra sus esfuerzos en la optimización de costos.

Agregó que los yacimientos que manejan están en una etapa que exige mayores esfuerzos operativos. Explicó que ya se han procesado los óxidos y ahora deben explotar los sulfuros, que representan nuevos retos en su procesamiento. Además, la presencia de arsénico dificulta el desempeño en la planta.

Luego, explicó que con el paso del tiempo se han profundizado y extendido los tajos. Por ello, se están alejando las zonas de minado de las de carga, lo que termina elevando los costos. Y no olvidó mencionar la nueva Ley General de Minería. Cualquiera que sea su orientación, creará nuevas condiciones que, sin duda, afectarán las inversiones y realización de proyectos.

Como toda empresa seria, Yanacocha también ve oportunidades. Su experiencia le permite identificar muchas iniciativas, las que permitirán diversificar su portafolio minero. El ingeniero Colque apuntó que están obligados a aplicar nuevas tecnologías metalúrgicas y enfoques. En tal sentido, cuentan con un programa denominado Full Potentiation con el que se busca motivar al personal para identificar oportunidades que hagan aún más eficientes las operaciones. Mencionó que el proyecto Yanacocha Sulfuros se encuentra ya en la etapa de factibilidad definitiva, y el de Chaquicocha, de óxidos de oro, en prefactibilidad.

CONFLICTOS SOCIALES
Yanacocha es consciente de que las relaciones con las comunidades de su entorno son esenciales para el desarrollo de los proyectos. Por supuesto, no olvidan las lecciones que les dejó Conga. Ahora buscan un desarrollo concertado, y consideran que la gestión del agua es un factor clave tanto para sus operaciones como para su relacionamiento con Cajamarca. Destacó el papel que cumplen los reservorios de San José y Chalhuagón, con 6 y 2.6 metros cúbicos de almacenamiento respectivamente. El agua almacenada está destinada para el abastecimiento en canales comunales para la agricultura en época de seca. Luego, explicó que los diques de Río Grande y Río Rejo representan 800 mil metros cúbicos de almacenamiento. Yanacocha está convencida de que el uso del agua puede asegurar la convivencia positiva entre la minería y la agricultura.

TROPIEZOS
Yanacocha inició sus operaciones en 1993. En una primera etapa, la producción era modesta, considerando sus dimensiones. Luego, tuvo un pico de crecimiento en el 2003, cuando alcanzó los 3.3 millones de onzas. Lamentablemente, a partir de ese momento, la producción inició una cada vez más acentuada tendencia decreciente. El ingeniero Colque fue claro al mostrar las estadísticas y referir la sorpresa que manifestaban los profesionales que visitaban las operaciones de Yanacocha. ¿Qué explicación puede tener tal tendencia negativa en una de las más importantes minas de oro del mundo? La respuesta es sencilla: los conflictos sociales.

Primero fue Cerro Quilish, con una de las protestas más contundentes y nutridas que la región Cajamarca haya vivido. El clímax se dio un 15 de septiembre de 2004, cuando, tras varios días de movilizaciones, miles de cajamarquinos exigieron la intangibilidad del Cerro Quilish. La presión fue tal que el jueves 16 septiembre se emitió la Resolución 427-2004-MEM/AAM, que impedía a la Minera Yanacocha continuar con las labores de exploración. Sin duda, un golpe al crecimiento de la empresa.

Luego, en el 2010 se inició el conflicto por Conga, un proyecto que implicaba una inversión de 4.800 millones de dólares. A pesar de que el peritaje decía que el proyecto cumplía con los estándares internacionales, los opositores plantearon como excusa que debía revisarse el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) porque el estudio hidrológico era inadecuado. Este segundo golpe a Yanacocha afectó aún más su producción. El ingeniero Colque recalcó que cualquier yacimiento minero tiene vigencia mientras se pueda seguir explotando el recurso a costos razonables. La situación que generó la cancelación de los proyectos Cerro Quilish y Conga fue tal que ya desde el 2015 la empresa contemplaba como posible el cierre de la operación hacia el 2020. Por eso es vital el desarrollo del Quechar Main.

Las exploraciones para este proyecto se iniciaron en el 2002. En el 2014 se decidió llevarla a cabo. Es decir, tomó quince años concretarlo. Quechar Main permitirá extender la vida útil de Yanacocha hasta el 2027. El concepto para desarrollar Quechar Main tomó bastante tiempo para asegurar que superaría los retos sociales y la limitación que imponía sus costos. Por eso el proyecto se planteó en fases de expansión. Como toda explotación brownfield tiene sus particulares retos particulares.

Quechar Main es la prueba de que Yanacocha ya aceptó que se encuentra en una transición. Está pasando de una explotación de óxidos a sulfuros con contenidos de cobre y oro. La transición también incluye sus procesos metalúrgicos, que mutarán de lixiviación hacia flotación y autoclave. También se pasará de minado a tajo abierto al minado subterráneo o mixto. Y se están desarrollando minados exploratorios en proyectos subterráneos. Todo esto implica que la organización reducirá su tamaño.

Por supuesto, buscan ligar el desarrollo de Quechar Main con el de Cajamarca. En el proyecto, se han contratado empresas comunales para realizar el movimiento de tierras, medio ambiente y geosintéticos, electromécanicos y obras civiles.

Asimismo, el PAD de lixiviación CAR 10 B ha sido construido por una empresa comunal. El 83% de los equipos rentados para la construcción del PAD son de origen local. También doce empresas de la región han capacitadas en gestión empresarial. Y se tiene un programa de desarrollo de capacidades empresariales que ha beneficiado a cuatro empresas comunales.

Son 1.417 personas las que han trabajado en el proyecto Quechar Main. El 95% de los trabajadores fueron cajamarquinos, de las localidades de las Encañadas, Baños del Inca y Cajamarca. El 100% de la mano de obra no calificada son del área de influencia directa, y el 93% de los trabajadores calificados y semi calificados son de origen local.

CERRO VERDE

Cerro Verde presentó un modelo de crecimiento sostenible. El ingeniero Tomas Gonzáles, su gerente general, explicó que están optando por potenciar los procesos de digitalización y manejo de información para optimizar su producción e incrementar su producción. Freeport, la casa matriz, ampliará la capacidad de procesamiento de mineral en todo el continente para constituir una concentradora virtual que entregará de manera segura 200 millones de libras de cobre por año, sin ocho años de planificación y sin la necesidad de invertir US$ 1.8 millones para construirla. La denominan la “Concentradora de las Américas” y entregará 25 mil toneladas métricas de cobre al día.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJAR RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -spot_img

Minería