BCP: Economía peruana podría tener su peor caída en 100 años y ser la más golpeada de la región

El gerente de Estudios Económicos del BCP, Carlos Prieto, manifestó que el Perú registrará una contracción de su PBI de 11% en el 2020, debido al actual estado de emergencia acontecido por la pandemia del Covid-19. 

“Una adecuada administración de nuestras fortalezas macroeconómicas debería permitirnos una recuperación económica en 2021-2022. Sin embargo, habrá riesgos que enfrentar, como un contexto de crisis económica y populismo en medio de elecciones el próximo año que podrían convertirse en un cocktail peligroso que puede llevarnos a una década perdida de bajo crecimiento y mayor pobreza”, declaró Carlos Prieto.

En ese sentido, el Ejecutivo señaló que el Congreso puede socavar las anclas de estabilidad y desarrollo de los últimos 30 años y si se debilitan los fundamentos de la economía, esto implicará un impacto en las empresas y desincentivaremos la inversión. “La economía peruana cerrará el 2020 con una contracción del -11%, pero con algunas leyes que viene promoviendo los congresistas podríamos tener resultados mucho peores”, agregó Prieto.

Esto ocasionaría que los capitales salgan y, por ende, la reactivación de la economía sería muy lenta y costaría mucho más retomar los niveles previos a la crisis. El Área de Estudios Económicos del BCP planteó que se debería implementar una cuarentena focalizada y que el Ministerio de Economía podría evaluar nuevas medidas de política económica, acelerar la inversión pública y la Reconstrucción con Cambios.

Asimismo, recomendó al Ejecutivoconfiar en las capacidades del sector privado y apostar por la inversión privada. Agregó que de todas las crisis se extraen oportunidades. En ese sentido, recomendó trabajar en línea de tener un mejor sistema de salud y una economía con más empleo formal.

¿De qué depende la recuperación en el Perú?

Según el área de estudios económicos del BCP de los siguientes factores:

  • Cuarentena a lo largo del año (del 16 de marzo al 30 de junio: 15 semanas).
  • El ritmo de reapertura de la economía y la convergencia a una “nueva normalidad”.
  • La efectividad de las medidas para evitar ola de defaults y estimular la economía (inyección de recursos públicos y privados por alrededor de 20% del PBI).
  • La recuperación de la economía mundial.
  • No socavar las anclas de estabilidad y desarrollo de los últimos 30 años.

RPP

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